Con más de 35 años innovando en acuicultura, INVE Aquaculture, la división de Alimentación Avanzada de Benchmark, anunciaba recientemente su visión para los próximos 35 años. Una visión de futuro centrada en el desarrollo de soluciones holísticas para mejorar de forma sostenible la calidad, especialmente en las primeras fases de vida de peces y crustáceos; así como utilizar la gestión microbiana y otras soluciones de salud con el propósito de prevenir potenciales brotes de enfermedades.

Creada a partir de una spin-off de la Universidad de Gante en 1983 con el propósito de liderar el desarrollo de la alimentación en las fases de vida más tempranas para peces y camarones, incluyendo la Artemia -alimento vivo esencial que ha impulsado el crecimiento de criaderos de estas especies en todo el mundo-, a día de hoy INVE está presente en más de 70 países.

La compañía, que en su momento definió con éxito protocolos estándar de eclosión para la Artemia y su aplicación como alimento vivo en larvicultura de crustáceos y peces, cuenta actualmente con un amplio portfolio de productos y protocolos en el campo de la nutrición (alimento vivo, reemplazos de algas vivas en la fase larvaria, dietas de enriquecimiento, alimentación para reproductores, dietas para criaderos de camarón y peces; y también para la fase de maternidades o preengorde (nursery), de la salud (centrada en la gestión microbiana desde la hatchery hasta la cosecha) y el medio ambiente (con el objetivo de controlar las condiciones ambientales tanto a través del tratamiento de suelos de estanques como del agua).

Para el desarrollo de productos y optimizar los existentes, INVE dispone en Bélgica de su sede de I+D, INVE Aquaculture, epicentro de los nuevos desarrollos, así como de dos centros de investigación y ensayos, el INVE Aquaculture Research Center en Italia y el INVE Tropical Aquaculture Research Center ubicado al sureste de Bangkok, Tailandia.

Por otra parte, una nueva generación de expertos en INVE, que ya se conoce como el 'farm team' comandado por Olivier Decamp,  Segment Director Shrimp Nursery & Farm junto a  Frederic Jozwiak, Product Portfolio Manager Environment and Health, se está dando a conocer. Esta nueva generación, formada por el español Txomin  Azpeitia, (Technical Service Shrimp Grow-out), Peter De Schryver (R&D Engineer), Bárbara Hostins (R&D Engineer) y Stefano Calloni (Research Coordinator Farm), están liderando junto al propio personal investigador y comercial de INVE, Manuel Poulain (Technical Sales Support Manager) y Marcos Santos (Senior Global Farm Expert) - y en colaboración con otros centros de investigación y clientes-, esta nueva visión de la compañía centrada en una acuicultura más sostenible, más segura y más rentable. Una acuicultura donde se considera que la gestión microbiana es imprescindible en todas y cada una de las fases de cultivo

Hemos hablado de la compañía y el trabajo que están realizando, con especial énfasis en los probióticos, con el 'Technical Service Shrimp Grow-out' de INVE, Txomin Azpeitia (antiguo 'Product Management Support'), el artículo completo se puede descargar aquí. Originario de España, Txomin Azpeitia ha trabajado en diferentes proyectos en Latinoamérica y Asia y actualmente desarrolla la mayor parte de su actividad en el INVE Tropical Aquaculture Research Center (Tailandia). Como recuerda Azpeitia, las primeras etapas de vida son esenciales para el futuro crecimiento y rendimiento de las distintas especies de cultivo. Y es, en estas primeras etapas, en las que INVE se viene centrando desde sus inicios, aunque no exclusivamente. INVE también ha sido pionero en la investigación y uso de probióticos; precisamente, el campo de especialización de Azpeitia, que es el responsable de realizar las pruebas y ensayos de este tipo de productos (productos beta) en condiciones reales.

UN VISIONARIO Y LA APUESTA DE INVE

Precisamente INVE -a través de Patrick Sorgeloos, 'padre de la Artemia' y consejero científico de la compañía-, ha sido de las primeras empresas que apostaron en su día por el desarrollo y uso de probióticos. Y es que si bien actualmente su uso ya se puede considerar algo bastante común en el caso de especies como el camarón y algunos peces, en sí mismo es algo todavía relativamente reciente.

Tal como nos explica Txomin Azpeitia, fue Patrick Sorgeloos quien después de conocer algunos de los resultados de trabajos del ecólogo microbiano David Moriarty 'que fueron recibidos con cierto escepticismo por parte de la academia y el mundo empresarial', lo invitó a participar en el seminario LARVI 2003. Fue allí donde comenzó la relación entre Moriarty -que defendía la gestión de los procesos bacterianos en las instalaciones de cultivo utilizando bacterias naturales apropiadas como forma de luchar contra las enfermedades-, y Olivier Decamp, actualmente Customer Segment Director de INVE.

Una colaboración entre ambos con la que se inició el desarrollo de nuevos productos y cepas bacterianas avalados por un riguroso trabajo de investigación que tuvo reflejo en diferentes publicaciones científicas.

 

Olivier Decamp (izquierda) y David Moriarty (derecha) en Tailandia en 2018

'La idea de encontrar una alternativa a los antibióticos era, sin lugar a dudas un gran acicate si lo que se pretendía era que la industria mundial del camarón, y de otras especies, pudiera desarrollarse y crecer de manera sostenible', destaca Azpeitia. Y no solo eso, añade, 'porque el buen funcionamiento de la microbiota intestinal, que ayuda a mantener los peces más saludables, más robustos y más eficientes desde el punto de vista la alimentación, repercute directamente sobre la rentabilidad económica de la explotación'. Esto es, supone importantes beneficios tanto para el productor como para el medio ambiente.

Tras los inicios junto a Moriarty, INVE ha apostado de forma decidida por los probióticos y ha trabajado en cepas específicas del género Bacillus siguiendo un programa de investigación sobre su capacidad para inhibir una variedad de cepas patógenas de Vibrio, para crecer en condiciones prevalentes en criaderos y para degradar productos de desecho. Los resultados obtenidos por INVE a lo largo de todo este tiempo, confirma Azpeitia, 'han mostrado cómo los probióticos pueden ser una alternativa adecuada al uso profiláctico de antibióticos'. Obviamente, añade, 'minimizar el riesgo de enfermedades exige un enfoque multidisciplinario, donde han de incluirse buenas medidas de higiene y saneamiento para reducir la entrada de patógenos potenciales, así como un manejo adecuado de la granja'.

A día de hoy, tal como explica el Product Management Support de INVE, y dado que la lucha contra resistencia antibacteriana y el uso de antibióticos es inherente a concepto 'Care for Growth' de la compañía, 'seguimos desarrollando y mejorando nuestra ya de por sí amplia gama de probióticos de alta calidad y basados en la ciencia para camarones y para peces en criadero, preengorde y engorde, incluyendo también el tratamiento del agua'.

En la Unión Europea el número de probióticos autorizados es muy reducido. En el resto del mundo, sí existe cierta variedad de este tipo de productos, especialmente en camarón; así como para algunas especies de peces. De hecho, INVE tiene un amplio mercado para este tipo de productos tanto en Asia como en Latinoamérica con el camarón -donde realiza los mayores esfuerzos- y la tilapia como especies destacadas.

En el caso de Latinoamérica tal como apunta Txomin Azpeitia, en Ecuador, donde el uso de probióticos está establecido, cuentan con una importante cartera de clientes y una fábrica de producción de alimento para camarón donde incluyen sus probióticos. México es otro país donde INVE está muy asentado; y, de hecho, a día de hoy, como nos avanza, están desarrollando un nuevo alimento para camarón que incluye probióticos para su uso en maternidades (preengorde) que incrementa la supervivencia de este crustáceo y supone mayores tasas de crecimiento, mayor tamaño, y un peso promedio de la cosecha mayor.

Otros de los mercados de INVE en Latinoamérica son Honduras o Nicaragua para camarón, o Brasil para la tilapia. En Asia se están focalizado en la fase de maternidad con diversos protocolos que incluyen probióticos, desinfectantes e inmunoestimulantes. En la fase de preengorde disponen, además, de equipos técnicos que ayudan en la gestión de la producción mediante el uso de probióticos y suplementos nutricionales.

TRABAJO EN LABORATORIO Y TRABAJO DE CAMPO

Le hemos preguntado a Txomin Azpeitia qué hace a los probióticos de INVE diferentes. 'El control de calidad que realizamos es súper exhaustivo; la concentración de esporas por gramo es superior a cualquier producto del mercado y también y, muy importante: nosotros somos dueños de la cepas que utilizamos.  Lo que ofrecemos es reflejo de los datos que nos brinda el propio mercado y que son, fundamentalmente, tanto mejoras en la productividad como en la reducción de enfermedades'.

 

Txomin Azpeitia, Technical Service Shrimp Grow-out, es licenciado en Ciencias del Mar por la Universidad de Cádiz (España) y Master en Acuicultura en la Universidad de Gante (Bélgica); y con la Universidad de Stirling (Escocia) realizó un proyecto de investigación en Tailandia.

Añade el Product Management Support de INVE que 'en el desarrollo de nuestros productos, como pudiera ser un pequeño cambio en la formulación de probióticos para camarón, empieza en nuestra sede central en Bélgica. En el caso del centro que tenemos en Tailandia, donde me encuentro ahora, se hacen las pruebas de concepto de este producto hasta encontrar la fórmula que mejor se adapte, con los mayores beneficios y los mejores resultados. Y antes de que se lance al mercado, verificamos ese producto beta, de modo que los resultados obtenidos en la prueba de concepto sean iguales o similares a los del producto que finalmente saldrá al mercado, para lo que nos servimos también de los clientes que tenemos'.

Para ese producto que se lanza al mercado, insiste Azpeitia, 'desarrollamos un proceso de mejora continua con pruebas constantes que también se plasman a la hora de registrar el producto que se trate en cada país, siguiendo las regulaciones específicas de los mismos'.

Al preguntarle a Txomin Azpeitia si se es consciente de la importancia de los probióticos no solo desde el punto de vista de los beneficios de la explotación sino también a la hora de reducir el uso de antibióticos con todas las implicaciones que ello supone, nos explica que en el caso del camarón, que es donde más extendidos están estos productos, la situación es diferente según se considere ya no solo Latinoamérica o Asia, con sistemas de producción distintos, sino incluso de la propia mentalidad del productor.

En el primer caso, por ejemplo, la fase de larvicultura está más tecnificada y son más proclives a adentrarse en medidas que acaben por mejorar la producción. El coste, unos resultados que se ven al cabo de muy poco tiempo y la falta de conocimiento son, a entender de Azpeitia, lo que hace que algunos productores sean más proclives al uso de antibióticos en lugar del uso de probióticos. De hecho, subraya, uno de nuestros objetivos, al que dedicamos muchos esfuerzos, mucho tiempo y mucho dinero, es a cubrir esa falta de conocimiento,… lo hacemos con seminarios, con presentaciones, con talleres, con vistitas a los propios productores, etc.

'Nuestro trabajo es lograr nuevos productos y nuevas soluciones que ayuden al productor. El empleo de antibióticos, implica, un riesgo tanto para la salud humana como para el medio ambiente o para la propia producción acuícola, y de ahí, también nuestra insistencia en hacerle ver que es necesario trabajar en el ámbito preventivo mediante el uso de probióticos, inmunoestimulantes, etc.' concluye el Product Management Support y uno de los tres vértices del 'farm team' de INVE.

Fuente: Ipac Acuicultura

 

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