A principios de 2021, la FAO compartió el link donde se puede revisar el Estado de la Acuicultura, así como las seis revisiones regionales con la fecha actual y las tendencias para el desarrollo sostenible de la acuicultura (aquaculture2020.org/reviews); que se actualizan cada cinco años. En esta ocasión, tuve el privilegio de presentar el Estado de la Acuicultura así como una reseña de América Latina  

Para aquellos que han leído esta columna anteriormente, nada de lo que les comparto hoy debería sorprenderlos. Para aquellos de ustedes que no han leído esta columna antes o para aquellos que no son lectores frecuentes, me gustaría compartir los que considero son los principales desafíos que va a enfrentar el sector de la acuicultura en los próximos años. La acuicultura es tan diversa como las regiones del mundo y consta de numerosas especies, innumerables entornos, muchos tamaños de granjas y niveles de tecnología diferentes; así como una variedad de enfoques y objetivos.

En Asia, por ejemplo, el objetivo principal de la acuicultura es producir especies asequibles para la alimentación, mientras que en otras regiones del mundo el objetivo es producir productos de alto valor para el consumo local o la exportación. No es sorprendente entonces que la acuicultura sea un fenómeno mayoritariamente asiático, con China liderando la producción mundial por algún margen. Sin embargo, la constante más común de la acuicultura mundial es su continuo crecimiento. Incluso en regiones donde el crecimiento se ha ralentizado, como en Norteamérica, existen importantes iniciativas para impulsar la actividad.

La razón principal por la que esta tendencia continuará durante muchos años es simple: la acuicultura es la forma más eficiente y sostenible de producir proteínas en el mundo. El consumo medio de productos del mar en el mundo es actualmente de 20,5 kg per cápita por año, una cifra que sigue creciendo.

Sin embargo, el consumo no se distribuye de manera uniforme entre las naciones. En los países desarrollados y en desarrollo, por ejemplo, tienen un alto consumo de productos del mar, mientras que en las naciones menos desarrolladas hay un déficit tanto en la demanda como en la oferta por razones, que incluyen la asequibilidad de los productos del mar y la cultura alimentaria. En todas las naciones, una mayor asequibilidad, procesamiento, vida útil prolongada y productos de valor agregado alentarían a agregar productos del mar a las dietas.

Sin embargo, independientemente del tamaño o la ubicación, la industria de la acuicultura en todas partes comparte necesidades similares y enfrenta desafíos similares que solo podremos mitigar si todos trabajamos juntos. Algunas de nuestras necesidades urgentes incluyen la reducción o eliminación de la proteína y el aceite de pescado de los alimentos acuáticos para permitir que la acuicultura continúe creciendo.

Mi visión

Los sólidos programas genéticos también deben seguir abordando la adaptabilidad de las especies, la resistencia a las enfermedades y los rasgos de producción deseables, como la tasa de crecimiento y la tasa de conversión alimentaria. Debemos construir una industria sólida y resistente. La acuicultura no solo necesita adaptarse y tomar medidas preventivas al cambio climático, también debe hacerlo ante crisis financieras y multivariables como la generada por COVID-19.

Los programas de desarrollo de capacidades deben tener como objetivo promover la profesionalización de la industria en toda la cadena de valor y en todos los niveles, incluido el personal gubernamental que debe poder tomar decisiones basadas en la información científica más reciente disponible.

Una planificación estratégica minuciosa es esencial y debe abarcar varios subconjuntos de la industria, como marketing, proveedores de servicios, desarrollo de capacidades, inversión y financiamiento, promoción del consumo de productos del mar, digitalización, negociaciones comerciales de productos del mar, desarrollo de cooperativas y asociaciones comerciales, además de un aspecto muy importante, la cooperación regional.

La acuicultura debe ser un instrumento para mejorar la calidad de vida de las personas que se dedican a ella; debería ser una buena herramienta para promover la inclusión de mujeres y jóvenes en el desarrollo rural, reduciendo así la migración rural. Mi visión del futuro de la acuicultura es muy positiva y no puede ser de otra manera ya que la acuicultura es mi vida y mi pasión; además puedo ver que la innovación es un gran disruptor del status quo.

Si bien los Sistemas de Recirculación Acuícola (RAS) y las jaulas para mar abierto serán más importantes, la biotecnología, como el cultivo de tejidos y la producción celular de los productos del mar, se convertirán en actores importantes de la industria. También veo la economía circular como un concepto adoptado por la industria en el que se utilizan todos los subproductos, lo que maximiza el uso de recursos y, al mismo tiempo, reduce la huella ambiental al mínimo absoluto.

A largo plazo, imagino que el ganado producido en todo el mundo se alimentará de proteínas producidas por la acuicultura de plantas acuáticas. ¡Espero que la acuicultura se convierta en la principal fuente de proteínas y la culminación de la Revolución Azul!

Una prioridad nacional  

Sin embargo, en el futuro cercano, la acuicultura debe apuntar hacia objetivos específicos. En primer lugar, la acuicultura debe concentrar sus esfuerzos en disminuir su huella ambiental en toda la cadena de valor, desde la producción hasta la distribución, incluidas todas las industrias secundarias asociadas con la acuicultura, como el procesamiento, el almacenamiento y la fabricación de piensos.

Es por ello la acuicultura debe convertirse en una prioridad nacional en todas las regiones y países. Recientemente, la acuicultura ha estado en la mente y en los discursos de la mayoría de los tomadores de decisiones, pero eso rara vez se ha reflejado en los presupuestos y prioridades nacionales. La inversión pública y privada es fundamental para que la acuicultura siga expandiéndose.
Por último, la cooperación científica y política dentro de las regiones y entre ellas también debe ser más activa y eficiente.

Las organizaciones acuícolas regionales y mundiales, como la Sociedad Mundial de Acuicultura y quizás la FAO más preponderantemente, desempeñarán un papel importante como plataformas para facilitar el diálogo en el que productores, proveedores de servicios, academia, consumidores, agencias financieras, tomadores de decisiones y todas las demás partes interesadas podrían trabajar juntos .

La Conferencia Global de Acuicultura del próximo año, y el evento conjunto de WAS y FAO en México, serán una gran oportunidad y ejercicio para seguir sumando esfuerzos para impulsar la agenda de Crecimiento Azul y construir un futuro sólido para la acuicultura. Espero verlos a todos en Shanghai en septiembre y en Mérida en noviembre de 2021.

Autor: Antonio Garza de Yta, Antonio  posee un Ph.D en Acuicultura de la Universidad de Auburn, Presidente de Aquaculture Global Consulting, Director World Aquaculture Society y creador del Programa de Certificación para Profesionales de la Acuicultura (CAP). Actualmente es Rector de la Universidad Tecnológica del Mar de Tamaulipas Bicentenario.

Fuente: International Aquafeed 

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